Brad Pitt “Es más guapo que en las películas”
Cientos de personas trataron de acercarse al artista durante su visita, algunos incluso pasaron toda la noche ante el Hotel NH Palacio de Ferrera para intentar saludar a su ídolo.
Cientos de personas aguardaron ayer durante toda la mañana delante del Hotel NH Palacio de Ferrera para tratar de ver a Brad Pitt. Fue una espera sólo recompensada por un saludo desde detrás de las cristaleras del hotel que sólo pudieron ver quienes estaban en primera fila.
Es el caso de un joven que pasó toda la noche en vela delante del establecimiento hotelero para poder saludar a la estrella de Hollywood que descansaba plácidamente después de cenar en el Faro de San Juan, en un encuentro privado organizado por el Centro Niemeyer, limitado al equipo de Pitt y del complejo cultural.
Aunque no alcanzaron su objetivo de poder acercarse o lograr el autógrafo del actor, ese simple saludo fue suficiente para algunos. Brad Pitt pudo ver en ese momento la expectación que había levantado en Avilés, con cientos de personas esperándolo en la plaza de España. Una multitud que lejos de sorprenderle le pareció escasa, de hecho Brad Pitt llegó a comentar ante sus acompañantes el escaso revuelo que se había generado en la ciudad, acostumbrado a levantar pasiones ante miles de personas allá por donde va.
Al pasar delante de la puerta del hotel, paso obligado en su camino hacia el parking, el actor saludó a la gente que esperaba en el exterior, levantando la mano. Un gesto recibido como agua en el desierto por los concentrados. En ese momento se sucedieron los comentarios: Desde el hecho de que repitiera el vestuario que llevaba el día anterior a su imagen física. Y es que, en opinión generalizada fue que «en persona es más guapo que en las películas».
Más suerte y menos espera tuvieron las personas que se encontraron con Brad Pitt en el restaurante Piamonte II, en Soto del Barco, donde almorzó con el equipo del Centro Internacional Cultural Óscar Niemeyer.
Aunque se situaron en un reservado, ligeramente apartados, el actor no tuvo ningún problema en fotografiarse con un grupo de chicas que lo esperaba en el exterior. También con varios clientes que coincidieron con él en el restaurante. Incluso uno de ellos le solicitó un autógrafo en una botella de vino, a lo que accedió. Poco después, Brad Pitt recibió como regalo una botella de Dinastía Vivanco, similar a la que había autografiado. Al igual que sucedió el pasado domingo, durante su paseo por Avilés, el actor se mostró accesible y amable con todo el que se le acercaba.
fuente/elcomerciodigital.com/